Octubre 17, 2014

Amor

“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”1

Hace muchos años cuando era un joven leí el siguiente poema de John Oxenham:
 
El amor siempre da, sobrevive al perdón Y siempre esta con manos abiertas. Y mientras vive, da. Esta es la prerrogativa del amor el dar, y dar, y dar.

Como lo escribió el Apóstol Pablo en tal vez la más grande pieza literaria que se ha escrito sobre el amor: Si yo hablara lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, vengo a ser como bronce que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y si entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese tanta fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor yo nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me sirve.”2

El amor es mucho más que una emoción o aun un sentimiento. Es un compromiso de una persona imperfecta a otra. Es una decisión. Es un producto del crecimiento y de la madurez,  Es un regalo de Dios. También es algo que hay que aprender. Nosotros lo aprendemos de las personas cariñosas que nos conocen totalmente—con verrugas y todo—y aun así nos aman. Y lo aprendemos de otros que nos lo han modelado, el ejemplo supremo es el Señor Jesús.  

Y recuerden, siempre necesitamos dar cariño—aun cuando no nos sintamos cariñosos. 

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, en las palabras de John Powell, ‘Por favor no me dejes morir sin haber vivido y amado completamente,’ Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

Nota: Para que este seguro de ser en realidad un cristiano asegúrese de leer el artículo en:http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.htm

1. El apóstol Pablo (1 Corintios 13:13).
2. 1 Corintios13:1-3 (NVI).