Agosto 20, 2015

Apaguen la televisión

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”1

De acuerdo a Chuck Colson en BreakPoint, “Cuando Edward Bello cometió su crimen más reciente, él esperaba ir a prisión. En vez de eso el juez lo sentencio a nueve meses sin televisor. Él le dijo que quería crear una condición de silencio introspectivo’ en orden de inducir a Bello a cambiar su comportamiento.

Los abogados de Bello estaban iracundos. Ellos apelaron en las bases de que el hacer que Bello mantuviera apagados sus siete televisores era un castigo cruel e inusual—y esto violaba la Constitución.”2

¿Lo pueden creer? ¡Increíble! ¿En qué se ha convertido nuestra sociedad? ¡Se supone que el no mirar televisión sea un “castigo cruel e inusual!”

Mientras que la televisión es un medio de comunicación increíble y tiene algunos programas que nos levantan, educan e inspiran, tiene que buscar para encontrarlos ya que la mayoría de los programas glorifican el sexo ilícito, la violencia, gratificación instantánea, el divorcio y un sinfín de basura. Aun algunos programas religiosos con su brillo y su falsa espiritualidad son increíblemente vergonzosos—y me enferman.

En ocasiones (en los Estados Unidos) es la “Semana de Apagar el Televisor,” y probablemente es una buena idea el apagarlo por una semana, pero es mucho mas critico el vigilar lo que vemos y lo que permitimos que vean nuestros hijos. Esto es porque la repetición constante de cualquier tipo de programación programa al subconsciente y a nuestros sistemas de creencias. Por ejemplo, si constantemente veo sexo ilícito, gradualmente llegaré a aceptarlo y a creer que es aceptable y por creerlo lo podría llegar a hacer. De esta forma miserable e irresponsable la televisión está formando nuestras creencias, prácticas y la decadencia moral de nuestra sociedad.

Incluso Jesús dijo eso si su ojo le ofende, sáquelo. Es decir necesitamos ser muy cuidadosos con lo qué miramos y con lo que permitimos que nuestras mentes mediten. Porque si nosotros meditamos (dejamos que nuestras mentes piensen en algo) sobre algo bueno, actuaremos por consiguiente, y si meditamos sobre el pecado y la maldad, también actuaremos por consiguiente. ¡Nunca olvidemos que en lo qué la mente piense, el cuerpo tratara de hacerlo. Y como David dijo a Dios, “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.”3

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, gracias por tu palabra, la Biblia que me da instrucciones no solo para la vida después de la muerte, pero también para cómo vivir completamente en el presente. Por favor dame el deseo de meditar en tu Palabra y así programarla en el sistema de creencias de mi subconsciente para poder vivir siempre en armonía contigo. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesucristo, Amén.”

1. Filipenses 4:8 (NVI).
2. Chuck Colson, BreakPoint, 19 de Abri, 2002 http://www.breakpoint.org
3. Salmos 119:11 (
NVI).