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Radio Cristiana Rio de Dios

Agosto 11, 2014

1. Políticamente Correcto— Contradicciones

“Y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, a las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas; quitad de aquí esto; no hagan de la casa de mi padre casa de mercado.”1

Una cosa es por cierto: Jesús nunca fue políticamente correcto. Él siempre defendió lo que estaba bien y la verdad—nunca lo que era conveniente, popular o lo deseaban los demás. Como lo dijo Mark Betterson, “Él no tenía temor de ofender a los Fariseos; tocar a los leprosos, lavar pies, defender a las prostitutas o hacerse amigo del recaudador de impuestos.”

El ser políticamente correctos nos está destruyendo de muchas formas. Esto permite que una sociedad mundano y sin dios nos meta en sus moldes. Además el ser “políticamente correctos” es una contradicción sin lugar a dudas. No hay nada correcto en ello. En realidad es una política de conveniencia para obtener lo que una desea, votos, complacer a la multitud, evitar las críticas, o cualquier otro falso motivo para manipular.

Aún más, si nosotros en el Occidente no despertamos y olemos la “pólvora” del Islam radical que desea destruirnos, nuestra insensata corrección política  nos destruirá.  De haber sido Jesús políticamente correcto, aun estaríamos perdidos en nuestros pecados sin esperanza y sin vida eterna.

Tal vez recuerden como William Wilberforce peleó por veinte años para terminar con el comercio de esclavos en Gran Bretaña. Se le odiaba. Se le despreciaba.  Era ridiculizado, pero él sabía que estaba en lo correcto y peleó por esto y por la verdad hasta que ganó y vio como el miserable comercio de esclavos llegó a su fin en Inglaterra. Wilberforce tampoco trató de estar políticamente correcto. Como resultado él ayudó a cambiar su mundo.

Nosotros los que decimos creer en Dios y ser seguidores de Jesucristo también necesitamos abandonar las tonterías de ser políticamente correctos que son una parte integral de la sociedad post moderna de hoy para quienes la “tolerancia, mas no la verdad, es lo absoluto.”

Solo la verdad es eterna. Con el tiempo ganará. Siempre.

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor libérame del pecado de ser políticamente correcto por los motivos equivocados. Dame el valor y ayúdame siempre a pelear por la verdad y por lo que es correcto para ti. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”

1. Juan 2:14-16 (NIV).

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