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Radio Cristiana Rio de Dios

Agosto 07, 2014

1. Para estar “como Jesús”

“Y entonces Jesús les dijo, “Miren y cuídense de las avaricias; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia que tenga a causa de sus posesiones.”1

Se cuenta la historia de una sabia mujer que viajando por las montañas encontró una piedra preciosa en un riachuelo. Al día siguiente se encontró con otro viajero que estaba hambriento, y la sabia mujer abrió su bolsa para compartir con él su comida. El hombre vio la piedra preciosa y le pidió a la mujer que se la diera. Ella se la entregó sin dudarlo. El viajero se alejo, regocijándose por su bueno fortuna. Él sabía que la piedra era muy valiosa y que le daría seguridad económica por el resto de su vida.  Pero varios días después él retornó a regresar la piedra a la mujer. ‘He estado pensando,’ dijo él, ‘sé lo valiosa que es la piedra, pero deseo regresársela con la esperanza de que me dé algo aún más valioso. Deme lo que tiene usted dentro de sí que le permitió darme la piedra.’”2

Muchos lectores estarán al tanto del caos causado por la muerte de Anna Nicole Smith al principio del año. Recuerdo haber escuchado a Jill Dobson de Start Magazine en una entrevista por televisión decir que Anna Nicole “lo tenía todo: dinero, fama, atención….” Tal vez sea verdad, pero en realidad ella no tenía nada, porque las riquezas verdaderas de la vida no tienen nada que ver con la fama y fortuna.

A la muerte de Anna Nicole le siguieron todo tipo de demandas, incluyendo aquellas por hombres que buscaban la patria potestad de su pequeña hija, en la que reclaman ser el padre. ¿Piensa que esto hubiera ocurrido si Anna Nicole no hubiese tenido un solo centavo? No es probable.

¿Y cuanta fue la fortuna que Ann Nicole dejó cuando se fue? Todo. Como el resto de nosotros—ricos o pobres, famosos o no—la realidad es que solo lo que hemos cosechado es lo que nos llevamos a la eternidad—proveyendo claro que hayamos puesto nuestras vidas en claro con Dios antes de nuestra partida. Espero que este haya sido el caso para Anna Nicole.

Una de mis oraciones diarias es que Dios me ayude a ser como Jesús con cada persona con la que tenga contacto y que ellos, al ver a Jesús en mí, lo desean para ellos mismos. Este, para mí, es el regalo más precioso e invaluable que podría darle a otra persona.

Se pueden imaginar el tremendo impacto que nosotros los cristianos podríamos hacer en el mundo si cada una hiciera el compromiso y orara lo siguiente. Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, estoy disponible. Por favor úsame para ser como Jesús de alguna manera, primero con mi propia familia, y después de alguna manera con todas las personas con quien entre en contacto. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”

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1. Lucas 12:15 (NIV).
2. “The Wise Woman’s Stone,” Autor Desconocido. Citado en Inspiration Peak,http://www.inspirationpeak.com (Sólo en inglés).