Octubre 07, 2014

El Poder de la Palabra de Dios 

El Rey David escribió, “En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.”1

Cuando Satanás tentó a Jesús en el desierto, su enfoque fue hacia donde él sabía que Jesús se encontraba más vulnerable en ese momento.  Jesús había ayunado por cuarenta días y estaba muy cansado y hambriento así que Satanás lo tentó a que transformará piedras en pan – algo que a simple vista parecía muy sencillo para Jesús.

Sin embargo, Jesús estaba consciente de las intenciones de Satanás y lo rechazó repitiendo las palabras de Dios, “Escrito está: ‘No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda la palabra que sale de la boca de Dios.’”2

Satanás también nos tienta en formas que parecen inocentes – especialmente cuando estamos vulnerables.  Pero una vez que caemos en la trampa, el nos llevara hacia abajo por el camino del pecado.

Satanás nos tentará seguidamente hasta el punto de una necesidad legitima, asi que necesitamos asegurarnos de llenar esta necesidad de una forma saludable para no ser susceptibles a sus tentaciones para llenar nuestras necesidades de maneras pecaminosas y destructivas.

Cuando Satanás nos tienta, una manera importante de rechazarlo es el conocer la palabra de Dios, memorizarla y meditar en ella como lo hizo David, y repetir la palabra de Dios como lo hizo Jesús.

El renombrado evangelista Dwight L. Moody también conocía el poder de la Palabra de Dios.  El había escrito en el interior de su Biblia, ‘Este libro me alejará del pecado o el pecado me alejara de este libro.”

Es bueno saber la palabra del Dios y guardarla en nuestro corazón.
 
Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, por favor dame un gran amor por tu Palabra con el deseo de guardarla (memorizarla) en mi corazón – y ser rápido para repetirla cuando sea tentado. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. Salmos 119:11 (NVI).
2. Mateo 4:4 (NVI).

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