Abril 01, 2015

El Tomó Mi Lugar

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”1

De acuerdo a Doug Batchelor en su libro, Broken Chains, “Hay una historia acerca de dos filipinos, eran hermanos gemelos, que vivían en Manila y se mantenían conduciendo jeepneys, taxis filipinos.* A pesar de que eran hermanos y tenían trabajos similares, vivían vidas totalmente diferentes. Uno estaba casado y tenía hijos; el otro era soltero. Un día el hermano casado tuvo un accidente, atropello y mató a un turista con su taxi. Acusado de conducir en forma peligroso, el gemelo fue sentenciado a veinte años en la notoria prisión de Manila—un destino devastador que dejaría a su esposa e hijos sin manutención.

“Un día, su hermano gemelo fue a visitarlo en la prisión. Le dijo, ‘hermano tu familia te necesita desesperadamente. Ponte mis ropas y toma mi pase y yo me pondré tu uniforme y serviré el resto de tu sentencia. Ve con tu familia.’ Así, que mientras los guardias estaban distraídos, los hermanos intercambiaron de ropa, y el hermano casado salió de la prisión sin problema alguno. ¿Ustedes creen que el hermano que salió libre pudo dejar de pensar en el sacrificio que hizo su hermano al intercambiar lugares con él?”2

Sin embargo con ciertas limitaciones es aún una poderosa ilustración de lo que Jesús hizo por nosotros en la temporada de Pascua hace 2000 años cuando él  tomó nuestro lugar y murió por nosotros en la cruz del Calvario. El hizo esto por el gran amor que siente por nosotros y así pagar la pena por todos nuestros pecados, para que podamos libremente ser perdonados por Dios y recibir el regalo de vida eterna en los cielos y poder estar con él para siempre.

Si nunca le han dado las gracias a Jesús por haber muerto por nosotros para pagar la pena por sus pecados y no han aceptado los regalos del perdón de Dios y de la vida eterna, les pido que lo hagan hoy. Por favor visitenhttp://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.htm o oprima el enlace a Conocer a Dios.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, ¿cómo te puedo agradecer lo suficiente por tu gran acto de amor al dar a tu Hijo, Jesucristo, para que muriera en la cruz, y Jesús, por haber muerto en mi lugar para pagar la pena por todos mis pecados? Señor Jesús creo en ti y te acepto como mi Señor y Salvador. Y como tú moriste por mí, ayúdame a vivir por ti siempre. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco el nombre de Jesús, amén.”

1. San Juan 15:13 (NVI).
2. Doug Batchelor, Broken Chains, Pacific Press 2004. Citado en WITandWISDOM www.witandwisdom.org.
*Durante sus viajes misioneros a las Filipinas Joy, mi esposa, se ha paseado en los jeepneys son jeeps militares que han sido convertidos en taxis.