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Radio Cristiana Rio de Dios

Abril 06, 2015

Enojo y Perdón

“Enójense mas no pequen; no se ponga el sol sobre su enojo olvídenlo pronto.”1

Probablemente la mayor barrera que tenemos para perdonar a los que nos lastiman es el dolor y el enojo. La mayoría de las veces, donde hay dolor, hay enojo. Se necesita resolverlos a ambos.

El enojo sin resolver puede ser extremadamente destructivo. Es por esto que la Biblia nos enseña a resolver nuestros problemas lo más pronto posible. De no hacerlo, se puede convertir en resentimiento, amargura, hostilidad e ira si mantenemos encerrado a ese sentimiento por mucho tiempo. Es destructivo para nuestra salud emocional física y espiritual. También es muy destructivo para las relaciones y puede llevar a una gran depresión.

El estar enojado con uno mismo no es un pecado. Cómo lo manejemos es lo que lo hace bien o mal, creativo o destructivo. No importa lo que la otra persona me haga, mi enojo es siempre mi problema y mi responsabilidad. Nadie me puede hacer enojar sin mi permiso.

La ira necesita ser dirigida a su fuente y sentirla y expresarla de manera creativa (no sólo hablar sobre ella). Cuando sea posible es bueno expresar estos sentimientos a la persona que nos ha lastimado recordando el “hablar la verdad con amor.”2 Cuando esto no sea apropiado, podemos escribir nuestros sentimientos en una pieza de papel como lo hizo David muy seguido en los Salmos, y después quemar o tirar lo que hemos escrito. O podemos expresarlos con un amigo o un consejero. Hagamos lo que hagamos necesitamos expresarlos de manera creativa y sacarlos de una vez por todas. Esto hace camino al perdón, ya que mientras  guardemos rencor (estar sentados sobre nuestra ira) no podremos perdonar a nadie.

Como lo dijo Pablo, ¡que no se ponga el sol sobre su enojo! No se sienten en el.  No lo nieguen. No lo entierren y no lo repriman. Exprésenlo de manera sana. Y recuerden, lo que no saquemos de manera creativa, lo sacaremos de manera destructiva de una forma u otra.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, cuando sienta coraje, por favor ayúdame a expresarlo de manera creativa sin culpar a los demás por mis reacciones. Y ayudame a hablar siempre con la verdad en amor. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. Pablo, en Efesios 4:26.
2. Efesios 4:15.

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