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Radio Cristiana Rio de Dios

Septiembre 18, 2014

1. Exhortar

“Exhortémonos los unos a los otros.”1

Un escritor observó a una madre que caminaba con su pequeño hijo discapacitado cuyas piernas estaban en aparatos.  El estaba teniendo dificultades para caminar pero su madre estaba a un lado suyo exhortándolo a cada paso.

¡Que bien! Lo estás haciendo de maravilla, repetía ella constantemente.

“Quiero correr,” dijo el niño.

Muy bien inténtalo, le dijo su madre con entusiasmo.  Al hacerlo, él se tropezó y casi cae y lo habría hecho excepto que su madre estaba allí junto a él y lo detuvo para que no se lastimara. “Lo hiciste muy bien,” le dijo de nuevo, “y la próxima vez lo harás mucho mejor.”

Dios conoce nuestras limitaciones. Él mira nuestros dolores y no espera que podamos hacer las cosas nosotros solos. Él sabe que no podemos correr con una pierna quebrada. Él también sabe que no podemos vivir la vida Cristiana sin ayuda y apoyo. El desea que sepamos que él está a nuestro lado para animarnos a seguir intentándolo y a seguir creciendo y hacernos más fuertes.

Dios también sabe que necesitamos amigos que nos apoyen, que nos ayuden a mantenernos en el camino, y a que seamos responsables – ya que ninguno de nosotros lo puede hacer solo. 

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, ayúdame a ser el amigo que anima y apoya a las personas que traes a mi vida. Y ayúdame a no ser tan orgulloso o temeroso de pedir ayuda cuando necesito el apoyo de un amigo. Y gracias porque siempre puedo pedir y recibir tu ayuda cuando la necesito. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. Hebreos 10:25 (NVI).

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