Enero 07, 2015

Éxito verdadero

Las instrucciones de Dios a Josué: “Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas. Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.”1

“Hace cien años, Ralph Waldo Emerson observó tres calidades que él estimó eran las marcas del éxito verdadero: la capacidad de discernir y de apreciar la belleza, la capacidad de ver lo mejor en los demás, y una convicción de dejar un mundo mejor al partir.”2

Emerson no dijo que el éxito consiste en convertirse en un político poderoso, en un hombre rico o mujer de negocios, en una popular estrella de cine, un deportista, un gran orador-o incluso un pastor o el líder de una gran iglesia. Tampoco dijo que tenía algo que ver con la belleza física o posesiones materiales. Esto no quiere decir que hay algo mal, en ellos o con ellos mismos, o con lo antes dicho, pero si ésta es nuestra definición o medida de éxito, está muy separada del éxito a los ojos de Dios.

Para Dios la medida del éxito es, primeramente, en estudiar y meditar en su palabra, la Biblia, así sabemos lo que enseña, y segundo, en obedecer todas las leyes de Dios y vivir en armonía con su voluntad. Como Dios lo prometió a Josué y a la gente del antiguo Israel, si hicieran esto llegarían a prosperar y a tener éxito. Tenga presente, también, que el ser una persona próspera tiene poco o nada que ver con riquezas materiales, pero tiene que ver con el conocer y obedecer la palabra de Dios y el vivir en armonía con su voluntad. También, el tener las cualidades que Emerson describió anteriormente nos ayudaran a prosperar.

Y como alguien dijo, “juzgue su éxito no sólo por lo que usted ha hecho, pero por lo que otros han hecho debido a usted.”

Se sugiere al siguiente oración: “Querido Dios, abre por favor los ojos de mi comprensión de modo que entienda completamente el significado y el impacto de todas tus leyes y principios para vivir en forma prospera y con éxito y con el sentido común para obedecer y vivir en armonía con los demás. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.” 

1. Josué  1:7-8 (NVI).
2. R. Robert Cueni, Sermón en la Lectura del Evangelio, Series I, Cycle C, CSS Publishing Company.