Escrito por Juan Radhames Ferndandez:  Murmurar es pecar contra Dios. La murmuración es una obra de la carne que se define como susurrar, debatir una cuestión en tono tan bajo que parece un murmullo, quejarse, difamar a alguien. En el lenguaje hebreo uno de sus significados la define como queja e “informe malvado”. Y en griego, el vocablo se usa de calumnia secreta. En la Septuaginta en su uso negativo se refiere a un encantamiento dicho entre diente.

Es notorio, en la Biblia, cuánto la murmuración desagrada a Dios, especialmente porque, aunque susurremos, Él escucha. Es bueno saber que cuando nos quejamos por alguna situación o en contra de alguien, en última instancia en contra de quien lo hacemos es contra Dios. Generalmente nos quejamos de algo que supuestamente nos afecta en lugar de acudir al Señor, lo que refleja nuestra gran ignorancia y falta de fe.

En el Antiguo Pacto Jehová fue muy rigoroso con ello a tal punto que a algunos los castigó con lepra (Números 12); a otros se los tragó la tierra (Números 16), y muchos murieron mordidos por serpientes ardientes (Números 21). En el nuevo pacto, solo podemos dar gracias por Jesucristo, por cuya vida nos hemos escapado de la condenación del mundo. Sin embargo, el mismo Señor nos advirtió: “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mateo 7:1-2). Y en Marcos advierte: “Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís” (Mar 4:24). Veamos ahora otros versículos que nos muestran el sentir de Dios en cuanto a esta obra de la carne que es la murmuración:

Éxodo 16:7 “… y a la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; porque nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros?”

Números 14:27 “¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?”

Isaías 29:24 “Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina”.

Salmos 15:1-3 “Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino.

Salmos 41:7 “Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; Contra mí piensan mal, diciendo de mí…”.

Romanos 1:28-30 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres…”

1 Corintios 10:10 “Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor”.

1 Pedro 2:12 “… manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras”.

1 Pedro 4:9 ”Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones”.

Santiago 4:11-12 ”Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?”

Filipenses 2:14 “Haced todo sin murmuraciones y contiendas”.