Septiembre 15, 2014

1. Oye las Palabras de los Sabios

“Escucha las palabras de los sabios; aplica tu corazón a mi enseñanza. Pues es bueno guardar estos dichos en tu corazón y tenerlos siempre a flor de labios. Yo te enseño hoy —sí, a ti—para que confíes en el SEÑOR.”1

 “Mi esposa piensa dejarme,” me dijo un hombre, ¿qué puedo hacer? Mi primera respuesta (la cual me guarde para mí) fue, ¿porque no viniste a mí hace cinco años?”

Traté de asegurarle a este hombre que si él y su esposa deseaban en realidad salvar su matrimonio no había garantías, pero con el consejo sabio, honestidad personal, dedicación, trabajo arduo y la ayuda de Dios, lo podrían hacer.

Una manera de mantener un matrimonio sano es el ver y tratar a los síntomas de los problemas en cuanto aparecen. Si estos síntomas son la fruta de una raíz podrida, que por lo regular lo son, no se irán por si solos. Entre más dejamos los síntomas sin atender se vuelven más tenaces y enraizados.

Si existen cosas en el matrimonio o en otras áreas de la vida que le molestan, es oportuno el buscar la ayuda inmediata de un pastor calificado o de un consejero competente.  No lo dejen para después. Hagan esa cita que saben necesitan hacer – hoy.

 Como lo dicen las escrituras: “¡Oye las palabras de los sabios y confía en el Señor!”

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor dame el valor para admitir mis problemas, el valor para buscar ayuda de un consejero y la fe, la ayuda, el valor, y la determinación que necesito para vencerlos. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

NOTA: Para información sobre consejeros acuda a (sólo en inglés): http://www.actsweb.org/counseling_resources.php.

1. Proverbios 22:17-19 (NTV).