¿Porque Nos Mortifica la Tensión?

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”1

Un conferencista, al explicarle a su audiencia cómo manejar la tensión, levantó un vaso de cristal con agua y preguntó, “¿Qué tan pesado es este vaso de agua?” Las respuestas fueron de 20 a 500 gramos.

El conferencista contestó, “El peso absoluto no importa. Depende de cuánto tiempo usted intenta sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, eso no es un problema. Si lo sostengo por una hora, tendré un dolor en mi brazo derecho. Si lo sostengo por un día, usted tendrá que llamar una ambulancia. En cada caso, es el mismo peso, pero entre más tiempo lo sostengo, puede llegar a ser muy pesado.

Él continuó, “Y así es con el manejo de la tensión. Si llevamos a cuestas nuestras preocupaciones a todo momento, tarde o temprano, la carga se hará cada vez más pesada, y no podremos continuar.”

“Como con el vaso de agua, usted tiene que bajarlo y descansar por un rato antes de levantarlo de nuevo.  Una vez que hemos descansado podemos tomar la carga de nuevo.

“Antes de que usted vuelva a casa esta noche, deje atrás las cargas del trabajo.  No las lleve al hogar. Usted las puede retomar mañana. Cualesquiera que sean las cargas que usted lleva a cuestas, déjelas por un momento si le es posible.”

Es bien sabido que demasiada tensión (estrés) “puede matar.” Escribiendo para la revista Eternity hace algún tiemp, Fred Stansberry hablaba acerca de las enfermedades relacionadas con la tensión (estrés) tales como cáncer, artritis, corazón y las enfermedades respiratorias, jaquecas, alergias y una serie de otras disfunciones psicológicas y fisiológicas que están aumentando en forma alarmante en nuestra cultura occidental.”

La tensión es algo muy común para todos nosotros ya que vivimos en un mundo que se asemeja a una olla de presión. Sin embargo, es nuestra responsabilidad el hacer lo que podamos para disminuir los factores de la tensión en nuestra vida cuando nos sea posible. Las siguientes ideas nos podrían ayudar.

  1. Anote todo lo que le es importa y lo que le preocupa. Póngalos en orden de prioridad y elimine los que no sean importantes.
  2. Sepa cuál es su límite y limítese sólo a lo que usted puede manejar.
  3. Con la tensión llegan los sentimientos que no expresamos. Aprenda cómo expresar éstos sentimientos creativamente y sáquelos de su pecho.
  4. Acepte el hecho de que algunas cosas no se pueden cambiar.
  5. Limit si es posible los cambios importantes en su vida a sólo algunos cuantos al año.
  6. Resuelva todos los resentimientos inmediatamente.
  7. Haga tiempo para el descanso y la relajación… duerma bien.
  8. Vigile su dieta y los hábitos alimenticios.
  9. Mantenga un programa regular de ejercicio físico.
  10. Y por último, necesitamos aprender a confiar nuestra vida a Dios bajo cualquier circunstancia.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, por favor ayúdame a aceptar el hecho de que no soy ni un superhombre ni una supermujer y a limitarme en lo que puedo hacer y a hacerlo bien. Y ayúdeme a cambiar las cosas que puedo cambiar y aceptar (con tolerancia y paciencia) las cosas que no puedo cambiar y a confiarte mi vida bajo cualquier circunstancia. Gracias por escuchar y responder a mi oración.Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. Filipenses 4:6-7 (NVI).

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