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Radio Cristiana Rio de Dios

Septiembre 25, 2014

1. ¿Porque Preocuparnos?

“Echen todas sus ansiedades sobre él, porque él cuidará de ustedes.”1

“Las preocupaciones, como una mecedora,” dice Vance Havner, les darán algo que hacer, pero no los llevarán a ninguna parte.”  O como alguien más lo dijo, Las preocupaciones son como el interés que pagamos por adelantado sobre problemas que tal vez nunca lleguen.”

De acuerdo con Ken Anderson, en nueve de diez ocasiones, el preocuparse sobre algo le hace más daño a la persona que la situación por la que se está preocupando.

Anderson continua diciendo, “Estudios en medicina moderna han comprobado que las preocupaciones debilitan las resistencias contra las enfermedades. Mas que eso, ataca al sistema nervioso – particularmente al sistema digestivo y al corazón.” Es necesario mantenernos al tanto de nuestras responsabilidades, pero las preocupaciones, como el estrés, nos pueden matar.

Una evaluación de 500 pacientes en una clínica Inglesa demostró que más de un tercio de sus problemas visuales fueron causados por tensión emocional. Y una encuesta de alrededor de 5,000 estudiantes universitarios demostró que los que se preocupan tiene las más bajas calificaciones.

La palabra preocupación (“worry”) se deriva de una palabra del antiguo Inglés Anglosajón que significa estrangular o ahorcar.  Mientras que es necesario poner atención a las cosas de importancia, el preocuparse sobre ellas “estrangula” la dicha en la vida.  Las preocupaciones son como conducir un auto con un pie en el acelerador y el otro en el freno.” 

 Un antídoto contra las preocupaciones es la confianza, pero la confianza es una elección. Cuando las cosas no salen bien y yo estoy predispuesto a las preocupaciones, empiezo a orar y lo sigo haciendo hasta que la tormenta pasa, “Dios mío, yo elijo confiar en ti en esta situación sin importar como me sienta.” Con el tiempo mis sentimientos se ponen  a la par con mi elección y las preocupaciones se disipan dándole paso a la calma. El orar con fervor, tener relaciones que nos apoyen, compartir los sentimientos con un buen amigo, el ejercicio físico, una dieta apropiada, los ejercicios de relajación con respirando profunda y descansar lo suficiente, todo esto ayuda—además aprender a orar sobre las causas de las preocupaciones y no solo los síntomas es una clave muy importante para aprender a ganarle a las preocupaciones. 

    Toda el agua del mundo
    No importa cuan arduamente lo intente
    No podrá nunca hundir a un barco
    Al menos que entre en el.

    Todas las dificultades de la vida
    Te desgastarán bastante
    Pero no te lastimarán, ni un poquito
    Al menos que tu se los permitas

                                   – Anónimo

Se sugiere la siguientes oración: “Dios mío, ayúdame a aprender a confiar en ti más completamente, a actuar con mayor responsabilidad, a enfrentar y resolver las situaciones en mi vida que son las raíces de mis preocupaciones, y dejar en tus manos el resultado de todas las cosas en mi vida sobre las cuales no tengo control. Gracias por escucharme y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”

1. 1 Pedro 5:7.

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