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Radio Cristiana Rio de Dios

Diciembre 09, 2014

¿Quieres Quedar Sano?

“Entre ellos se encontraba un hombre inválido que llevaba enfermo treinta y ocho años. Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: ¿Quieres quedar sano?”1

Si yo te preguntara si desea quedar sano, estoy seguro de que tu respuesta sería sí. ¿Pero que significa el ser sano? Puesto simplemente, significa el sanar el cuerpo, mente y espíritu; esto es, el ser completos física, emocional y espiritualmente. En realidad este es un gran reto.

Mientras vivamos en este cuerpo estamos sujetos a enfermedades. Sin embargo, entre más sanos estamos mental y espiritualmente es más probable que seamos sanos físicamente. Problemas emocionales o espirituales sin resolver nos hacen más susceptibles a enfermedades de todo tipo. Por ejemplo, una persona cuya vida está llena de culpas por sus pecados sin confesar o está alimentando un resentimiento y se rehúsa a perdonar a la persona que lo lastimo, es muy probable que esta persona termine enfermándose física y o mentalmente. Muchas ulceras, por ejemplo son causadas no solo por lo que comemos, pero por lo que nos está comiendo por dentro. Que mejor descripción que la de John Powell, y cuando reprimo emociones cargadas de energía negativa, mi estómago lleva la cuenta.

Mientras que el principio de ser sanos / completos es sencillo, el proceso no es tan sencillo. Esto es, si deseamos ser sanos / completos, necesitamos resolver todas las heridas del pasado, perdonar a quienes nos han lastimado, enfrentar y resolver cada una de las emociones negativas que tenemos guardadas, enfrentar y resolver esos pecados sin confesar, y hacer de nuestra vida algo correcto frente a Dios.

Recuerden, también existe un mundo de diferencia entre lo que queremos y lo que deseamos. El ser sanos/completos toma un compromiso real, honestidad personal, y determinación. Los corazones que no son sinceros nunca lo logran. Desean sanar, pero no lo desean lo suficiente como para pagar el precio que toma el ser sanado.

La invitación de Dios aún está disponible. El recibir la respuesta depende de cada uno de nosotros. ¿En realidad quieres ser sanado? Porque solo al grado en el que hemos sanado serán nuestros estilos de vida, nuestros comportamientos y acciones, nuestras formas de vivir y nuestras relaciones sanas y completas.

Se sugiere la siguiente oración: Querido Dios, ayúdame a comprender totalmente lo que significa y lo que se necesita el ser sano / completo y dame el valor y el deseo para poder hacer lo que sea necesario para llegar a ser sano. Gracias por escucharme y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”

1. Juan 5:5-6 (NVI).

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