Quantcast

Radio Cristiana Rio de Dios

Noviembre 13, 2015

Recuerden el Monte Santa Elena

“Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre (Jesucristo) vendrá cuando menos lo esperen.”1

En su libro, La Verdad Detrás de Haberse Quedado Detrás, de Mark Hitchcock y Thomas Ice escribieron sobre la mañana del 18 de mayo de 1980, cuando el monte Santa Elena en S.W. Washington, “estalló con la fuerza de treinta mil bombas atómicas, enviando las ondas supersónicas que aplanaron todo en un área de 150 millas cuadradas. En los talones de esa onda, una pared de cincuenta pies de fango (lodo) y ceniza sonaban bajando la montaña y sobre la tierra circundante al bosque, enterrando todo en su trayectoria y cambiando el paisaje por siempre.”2

Harry Truman, un anciano de ochenta y tres año de edad quien era el vigilante de una casa de campo en el Lago Spirit al pie del Monte Santa Elena, sabían todos sobre las múltiple evidencias sismográficas que advertían sobre una inminente explosión masiva. Harry decía que él sabía más sobre esta montaña que cualquier otro. Él no hizo caso de los terremotos sin fin en los dos meses anteriores, los centenares de explosiones de las ráfagas de vapor, y el bulto masivo de ochenta metros en el lado de la montaña.

Él decía que la montaña jamás se atrevería a explotar sobre él. Pero lo hizo. Harry, junto con todos los otros que no hicieron caso de las señales de peligro, fue sepultado bajo 600 pies de cenizas y materiales volcánicos.

Cuando Jesucristo, el hijo de Dios, estaba aquí en la tierra, él advirtió en varias ocasiones a sus oyentes que a menos que pusieran su vida en orden con Dios, ellos se perderían sin esperanza para siempre en el lugar que Jesús llamaba el infierno. Además, él prometió repetidamente una y otra vez que él volvería a la tierra para tomar a sus seguidores para que estén con él por siempre en el cielo y todos los que no estén listos se quedarán detrás.

Así como se predijo la primera venida de Jesús a la Tierra en la Palabra de Dios, la Biblia, centenares de años antes de que él viniera y cumpliera la profecía al más mínimo detalle, así podemos estar seguros de que su segunda venida sucederá según lo predicho en la palabra de Dios y como Jesús mismo lo prometió.

Asegúrese de no ser como Harry Truman que desatendió todas las advertencias de la naturaleza sobre lo que estaba a punto de acontecer, y no hace caso de las advertencias repetidas de Dios. Jesús nos advirtió que estuviéramos listos porque él vendrá cuando menos lo esperen.

¿Si Jesús viniera hoy, estaría usted listo? Si no, le urjo a que ponga su vida en orden con Dios hoy mismo. Para más ayuda asegúrese de leer “Como estar seguro de ser cristiano” en: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, gracias por advertirme repetidamente que este listo para cuando Jesús regrese a la tierra a tomar a sus seguidores verdaderos para que estén con él por siempre en cielo. Creo que Jesús murió en la cruz para pagar la pena por todos mis pecados y te pido perdón por todos mis pecados. Por favor ayúdeme a estar seguro de que estoy listo para el retorno de Jesús. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. Jesús (Mateo 24:44, NVI).
2. Mark Hitchcock y Thomas Ice, The Truth Behind Left Behind, pag. 157-158. Multnomah Publishers, Sisters, Oregon.