Diciembre 22, 2015

Responsabilidad

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”1

Mi amigo Graham tenía solamente 44 cuando el cáncer lo atacó. Cuando ellos descubrieron la enfermedad, esta ya había ido demasiado lejos. No mucho antes de que él muriera le pregunté, “¿Qué se siente tener 44 años y estar en esta situación?

Él se sentó en silencio absolutamente por un rato mientras que pensaba en la pregunta. Y entonces él dijo algunas cosas que nunca olvidaré. Él se sentía enojado porque había tantas cosas que él deseaba hacer con su vida y ahora ya era demasiado tarde. Él se sentía culpable porque había estado muy ocupado la mayor parte del tiempo y no había pasado bastante tiempo con su esposa e hijos y ahora la oportunidad de hacerlo se le había ido para siempre. Y entonces, después de pensarlo un poco, él dijo, “me pregunto si he hecho algo que ha sido verdaderamente de mérito en mi vida.”

Esas palabras me hicieron pensar—y nunca las he olvidado.

Según la palabra de Dios, la Biblia, “Y está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,”2 Las buenas noticias son que si hemos vivido sirviendo a Dios fielmente, seremos recompensados por consiguiente. Si no, también nos recompensarán de acuerdo a como hemos vivido.

Espero por todos nuestros lectores que cuando estemos frente a frente con Dios, sea un momento muy emocionante al escucharle decir a cada uno de nosotros, “Bien hecho, buen siervo y fiel. Entre en la alegría de su señor.”3

Pero si NO somos seguidores verdaderos de Jesús, nosotros escucharemos a Dios decir algo terrible: “Nunca les conocí; apártense de mí.”4 Afortunadamente, ningunos de nosotros tiene por que escuchar a Dios decirnos esto porque él ha proporcionado un perdón completo y gratuito para todos nuestros pecados y tiene el regalo de la vida eterna para todos los que aceptan su maravilloso regalo del perdón y la salvación.

Si usted no lo ha hecho aun, asegúrese de  aceptar el perdón de Dios y su regalo de la vida eterna hoy mismo. ¡Haga lo que haga, no deje esta tierra sin el! Para ayudarle a hacer esto visite: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, gracias por darnos a tu hijo, Jesús, para que muriese en la cruz y así pagar la pena por todos nuestros pecados y proporcionarnos un perdón gratuito y el regalo de la vida eterna. Ayúdanos a vivir para ti para que cuando nos encontremos cara a cara, podamos escuchar tus palabras maravillosas, ‘bien hecho mi fiel siervo. Entra en la gracia del señor.’ Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. El apóstol Pablo (2 Corintios 5:10).
2. Hebreos 9:27.
3. Jesús (Vea Mateo 25:21).
4. Jesús (Vea Mateo 7:23).