Noviembre 30, 2015

Sobreponiéndose a los celos

“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones.”1 “No permitan que el enojo los controle, no se ponga el sol sobre su enojo, ya que el enojo le da lugar al diablo.”2

Se sugiere al siguiente oración: “Querido Dios, confieso que soy un pecador y que estoy arrepentido de todos los errores que he cometido. Creo que tu Hijo Jesucristo murió en la cruz por mí para pagar la pena por todos mis pecados. Perdóneme por favor. Te invito Jesús, a que entres en mi corazón y mi vida para ser mi Señor y Salvador. Confío y entrego mi vida a ti. Por favor dame el deseo de ser lo que tú deseas que sea y hacer lo que tú deseas que haga. Gracias por morir por mis pecados, por tu perdón gratuita, por tu regalo de la vida eterna, y por escuchar y responder a mi oración. Amen.”

Hola June (nombre cambiado), los celos son casi siempre los síntomas de un problema más profundo; es decir, “la fruta de una raíz más profunda.” Son casi siempre el resultado de nuestro propio sentido de la inseguridad y/o de las sensaciones de inferioridad. Como regla general, entre más seguros nos sentimos dentro de nosotros mismos, menos probables somos de tener un problema de celos. Es decir, para superar los celos necesitamos superar nuestras sensaciones de inseguridad.

En segundo lugar, como digo a menudo, es importante aprender cómo orar la oración correcta. Es decir, admitirle a Dios que usted tiene un problema con celos y en vez de pedirle a él que le libere de sus celos, pida que él le ayude a ver la causa verdadera de sus celos y a ayudarle a encontrar la ayuda que usted necesita para superar este problema. Para ayuda adicional lea, “Una oración poderosa cuando todo lo demás falla” en http://www.actsweb.org/sp/una_oracion.php.

Tercero, comprenda que mientras que Satánas siempre desea derrotarnos, él no nos causa nuestros celos. Ése es nuestro problema y responsabilidad. Sin embargo, tenga presente como el Apóstol les indicó a los Efesios, cuando no podemos resolver nuestra cólera, nosotros le damos lugar a Satánas. Es lo mismo con los celos (y otros problemas). Cuando usted resuelve la causa de sus celos, Satánas pierde su lugar y así usted le quita su poder para tentarle y de derrotarle en esta área.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, ayúdame a ver la causa verdadera detrás de todos mis problemas y a encontrar la ayuda que necesito para superarlos y así quitar todo aquello que me hace susceptible en mi vida para que Satánas me tiente en esas áreas. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, Amén.”

1. 1 Pedro 2:1.
2. Efesios 4:26-27.