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Radio Cristiana Rio de Dios

Agosto 21, 2015

Un momento de Dios

“El Señor me ha guiado por el camino.”1

Sábado. Es mi día para “arreglar cosas en casa.” Un sábado reciente no fue la excepción. Tenía cantidades de trabajos que deseaba terminar. Estaba en camino a casa de regreso de la ferretería y la maderería con un camión cargado de los materiales con los que trabajaría. Mis compras duraron mucho más de lo que había planeado y tenía prisa por regresar a casa y ponerme a trabajar. Mientras conducía a casa cantaba alegremente:

¿Hay alguna cosa que pueda hacer mi Señor,
cualquier cosa que pueda hacer,
por todo lo que tú has hecho por mí,
hay algo que pueda hacer?
Estoy listo para que me uses Señor,
sin importar lo que sea.
Hay alguna cosa que pueda hacer mi Señor,
solo házmelo ver claramente.

Repentinamente… al dar la vuelta a la esquina vi a “una dama en problemas”—¡eran dos!

Aquí estaba una Van detenida frente a la luz roja con una mujer al volante y una adolescente tratando de empujar el vehículo a través de la calle con la luz roja. Pensé para mí mismo. “O, no, no me quiero detener a ayudar,” Ya voy tarde y tengo muchas cosas que hacer. Además me duele la espalda. Así que continué por mi camino.

Una pequeña voz dentro de mi cabeza dijo inmediatamente, “Eres un hipócrita, Innes, cantando, ‘ Hay alguna cosa que pueda hacer mi Señor, solo házmelo ver claramente.’”

Y otra pequeña voz dentro de mi cabeza dijo, “¿Y cuánto más claro quieres que sea? Pienso que Dios tiene sentido del humor… “¿Y cuánto más claro quieres que sea?” “Me ganó mi sentido común, así que di vuelta de nuevo para ayudar a las damas en problemas. Otro hombre paró afortunadamente para ayudar así que pudimos empujar la van hacia un lugar seguro fuera de la calle principal a la seguridad del camino principal muy ocupado.

Estaba encantado de haberme detenido. La mujer había sido golpeada por su esposo y se encontraba de regreso del hospital. Su cara estaba toda golpeada. Había varias puntadas en su nariz y tenía un ojo negro. Llevaron a su marido a la cárcel y ella y la hija estaban abandonadas. También había estado cerrado el banco así que di a esta señora todo el dinero que tenía en mí cartera. Ella lloró. Le pregunté si podría orar por ellas. Ella dijo sí. Después llamamos a policía local que vino a ayudarlas.

Creo que Dios quiso que se me hiciera tarde ese Sábado… Y estoy muy agradecido de haber escuchado a la voz interna de mis convicciones. Qué gran privilegio es el poder servir a Dios al ayudar a los que se encuentran en una necesidad genuina.

Se sugiere la siguiente oración: “Querido Dios, estoy disponible. Por favor ayúdame a ser siempre sensitivo con aquellos que necesiten tu ayuda a través de mi. Gracias por escuchar y responder a mi oración y por utilizarme en tu trabajo en la tierra. En el nombre de Jesucristo, Amén.”

1. Génesis 24:27 (NVI).