Agosto 29, 2014

1. Viviendo con un reto

“Finalmente hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo que es respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buena reputación; si hay virtud alguna, si algo es digno de alabanza—en esas cosas piensen.”1

Sobre la enfermedad mental. Por fortuna es más aceptada como una enfermedad hoy en día más que nunca antes. En el pasado se criticaba a las personas con enfermedades mentales, se les condenaba, se les rechazaba, y se les acusaba de tener demonios.  No sé de ninguna respuesta sencilla o fácil para ayudar a tales personas, excepto el asegurarles que los amamos y los aceptamos.  Los medicamentos ayudan a muchos, pero no a todos. Es igual con la terapia psicológica.

Tengo una hermana y un hijo quienes son bipolares. Y al mirar atrás puedo decir con certeza que mi padre pudo haber sido bipolar. El vivía en su propio mundo, estaba deprimido la mayor parte del tiempo y se sentía rechazado por muchos de sus familiares. Desafortunadamente en ese tiempo no había el conocimiento, la ayuda o los medicamentos disponibles como los hay hoy en día.

Con mi hijo que es bipolar estoy muy agradecido de que el medicamento que el toma le ha ayudado. Ya sea que este arriba o abajo, yo constantemente le aseguro que lo amo inmensamente. Pero lo que he estado haciendo últimamente es buscar el ayudarlo a cambiar su forma de pensar para que pueda ver que él está viviendo con un reto—y no con un problema.

Si les duele un diente, el pensar positivamente no ayuda para nada.  Es por esto que me gusta pensar que soy una persona positiva pero realista. Si ustedes son positivos-realistas y les duele un diente, irán a ver al dentista tan pronto como puedan. Una persona positiva-realista mira sus contratiempos y sus problemas como si fueran retos que con trabajo arduo y compromiso se pueden superar.

Se ha dicho que cada uno de nosotros o tiene un problema, o vive con un problema, o es un problema. Cualquiera que sea su situación, traten de pensar en términos de que están viviendo con un reto—no con un problema, y con la ayuda de Dios y la de otros cuando sea necesario, ustedes harán lo mejor que puedan para sobreponerse al reto y convertirse en personas más completas y sanas.

Y para aquellos que sestan atrapados en una prisión de una enfermedad mental permitan que aquellos de nosotros que no estamos tan afligidos recordemos las palabras de Dios que dicen, “Alienten a los de pocos ánimos, sostengan a los débiles, y sean pacientes para con todos.”2

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame a aprender a armonizar mi forma de pensar con tu palabra, y al hacerlo convertir a todos mis problemas en retos y con tu ayuda sobreponerme a ellos y vencerlos. Y ayúdame siempre a comprender y a alentar a los tímidos, sostener a los débiles, y ha ser paciente para con todos. Gracias por escuchar y responder a mi oración.  De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”

1. Filipenses 4:8 (NIV).
2. 1 Tesalonicenses 5:14 (NLT).